Niñas, niños y adolescentes representan la tercera parte de la población en México. De acuerdo con el Censo 2020, 38.3 millones de las personas en nuestro país tienen entre 0 y 17 años. Pese a esta evidencia, sabemos que no es la tercera parte del presupuesto, ni de la acción pública, ni de la atención de la sociedad la que se dedica a niñez y adolescencia. Ellas, ellos, elles viven a menudo la invisibilidad y discriminación de una sociedad adultocéntrica que piensa y organiza el mundo sin considerarles ni escuchar sus voces e historias.
Todos estos niños y niñas representan un universo en sí mismo. Diversa, como es, la humanidad también lo es en esta etapa de la vida: niñez y adolescencia indígena, jornalera agrícola, con discapacidad, afromexicana, buscadora, neurodiversa, trabajadora, rural y urbana, sexualmente diversa, etc. componen un país lleno de desafíos para crecer y desarrollarse, pero también con una enorme capacidad.
Debemos aprender a observar, dimensionar y atender a las niñeces y adolescencias con un enfoque de derechos y respetándoles en toda su diversidad; reconociendo que la igualdad –ese principio básico de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención de los Derechos de la Niñez y nuestra propia Constitución– podrá alcanzarse siempre que esto se considere para garantizar su vida, supervivencia, desarrollo y participación.
Con esta serie de cuentos, REDIM y la Embajada de Australia hemos querido acercarnos a la realidad que viven niñas, niños y adolescentes a quienes no siempre miramos. Niñez y adolescencia desaparecida y buscadora; con discapacidad sicosocial; e indígena jornalera agrícola componen esta serie de cuentos que esperamos sean muy disfrutados y usados por la chaviza y los colectivos y organizaciones que les acompañan.
